Aquel que no se frenaba en las curvas

Luis Perez Companc

Es sabido que la vida en las carreras, junto a toda su adrenalina, velocidad y ruidos que conforman una postal, cautiva a muchos y se guarda en la memoria de los presentes como una pasión encendida que ni los años pueden borrar. En el caso del binomio automovilístico formado por José María Volta y Luis Perez Companc, la sensación se forjó de forma similar; es que esta dupla se hizo presente en cada rally del circuito nacional llevando su estampa única.

Quienes suelen ser audiencia habitual de este tipo de convocatorias automovilísticas reconocen que hubo un antes y un después luego de la aparición de estos conductores. Volta y Perez Companc formaban un dúo extraño pero a la vez, irrepetible: José María, experimentado navegante que había abandonado la vida de los fierros y a la que volvió por expreso pedido de Luis, quien recién daba sus primeros pasos en el mundo de los autos a nivel profesional y contaba con mayor cantidad de años que la media de los pilotos al comenzar su carrera. Así, tan diferentes a las duplas que ejercían competencia, Volta y Perez Companc comenzaron de a poco a asomar en el mundo de los podios luego de algunas carreras donde los ajustes y charlas de compartir experiencias fueron necesarios.

En cuanto a José María Volta, su expertise le indicaba que Luis Perez Companc – gran amante de los autos – necesitaba ser apuntalado y no había otra persona que lo pudiera hacer mejor que el mismo, su navegante. Volta, como pieza clave en el despliegue de la figura del piloto bonaerense destaca que Luis siempre amó la velocidad, “pese a las curvas”.

No frenar ni en las curvas

“No frenar ni en las curvas”, algo así recuerda que le dijo Volta a Perez Companc cuando a poco de comenzar a trabajar juntos en esta carrera profesional, intentó compartir experiencias y consejos a la hora de conducir al reciente incorporado Perez Companc. Sin embargo, esa frase aún resuena en la mente del experimentado navegante quien – hasta ese momento – no conocía el hambre de velocidad y adrenalina que albergaba el hijo de Goyo.

De hecho, uno de los sustos que experimentaron como dupla tuvo que ver con ese agente, la velocidad en las curvas y al que Volta vuelve rememorando que “sigue presente en mi memoria el frenaje de la primera curva cuando dije: “en el rally se acelera y se frena siempre a fondo”. A pesar de que Volta reconoce que este consejo los puso en riesgo en más de una ocasión, considera que  la carrera de esta dupla ha sido más que satisfactoria: “a veces me arrepentí de ese consejo, pero iiiqué resultado nos dio!!!”.