Autos del padre de Luis Pérez Companc

Luis Perez Companc

Gregorio Perez Companc es un hombre de negocios de Argentina, quizás uno de los más exitosos del país conformando una de las familias más ricas y manejando algunas de las empresas más relevantes dentro de la escenografía local. Sin embargo para Gregorio o “Goyo”, como se lo conoce, no todo ha sido negocios en su vida. Muy por el contrario el padre de los siete Perez Companc ha sabido diversificar sus intereses.

En los autos Gregorio Perez Companc ha encontrado el equilibrio exacto entre hacer negocios y disfrutar de un fanatismo. Es que para el líder de esta familia, los autos en sus diferentes versiones y estilos resultan una perdición.

De su colección de automóviles se ha escrito y hablado por doquier y esto se debió en mayor grado al completo hermetismo en que se manejaba este tema puertas afuera de los Perez Companc. No fue sino hasta 2009 luego de montar una carpa de exhibición en una de sus fiestas que dio a conocer a algunos pocos sus preciados autos. De carreras, de colección, exclusivos o extravagantes, los había todos y los presentes no podían creer lo que esa colección contenía.  

Al igual que su padre, Luis Perez Companc abrazó desde pequeño esa afición y supo aprovechar ese fanatismo heredado para que  – apoyado por la gran fortuna familiar – su carrera profesional como piloto siempre estuviera marcada por los mejores automóviles en la competencia argentina.

Uno de los objetos de deseo de Gregorio fueron los autos de Maranello,  y tanto es así que entre todos los que forman su colección, ésta es la pieza más emblemática ya que el auto – diseñado por Mauro Forghieri – llevó a la victoria al belga Olivier Gendebien y al estadounidense Phil Hill en las 24 Horas de Le Mans del año 1962.

El evento de Autoclásica del año 2009  fue sensacional para Goyo ya que se hizo con el premio de “Autos de Competición Internacionales”, luego de haber comprado un auto en 2007 a siete millones de euros. Por su parte y durante esa misma subasta del 2007, adquirió otros dos autos: una Ferrari 340 MM Touring Spyder (2,35 millones de euros) y una 340/375 MM Berlinetta (4,32 millones de euros) de 1953.