Luis Pérez Companc y su Mitsubishi Lancer Evo VI 2001

Luis Perez Companc

Es bien conocido el fanatismo perteneciente a Gregorio Perez Companc por los autos. Gregorio o “Goyo” como lo llaman sus intimos es un dedicado estudioso de los automóviles, de hecho, cuenta entre su colección piezas exclusivas que superan el millón de dólares de valuación. Así, esta devoción por la velocidad, los motores y los autos se fue transmitiendo a cada uno de sus hijos.

Luis Perez Companc

Fue tanto el fervor de Goyo por los autos que dos de sus hijos traspasaron esta barrera y decidieron dedicarle al automovilismo más horas de lo habitual: se volcaron al profesionalismo. De los Perez Companc fueron Jorge y Luis quienes decidieron evocar ese amor por los autos de Goyo hacia un despertar profesional encarando una carrera deportiva.

Con el bagaje de información proveniente de Goyo, por el reconocimiento técnico de los autos y muchos más motivos, dos de los siete hijos de uno de los hombres más ricos de Argentina se volcaron a las pistas y tuvieron carreras de contundencia. De hecho, y a pesar de haber tenido carreras diferenciadas, Jorge y Luis Perez Companc supieron competir juntos en numerosas carreras incluso participando como dupla en el Dakar realizado en la ciudad de El Cairo en el año 2000.

De los dos quien tuvo una participación más constante y acertada fue Luis Pérez Companc que siguió con la marcada tradición de su familia por el automovilismo, y logró convertirse – siempre asesorado por los mejores – en uno de los pilotos más destacados en la Top Race.

De esta manera, fue en 2001 recién cuando Luis Pérez Companc corrió por primera vez con un Mitsubishi Lancer Evo VI debutando en el Campeonato Argentino de Rally  y sin tener idea que pocos años más tarde se coronaría Campeón Argentino y Sudamericano de Rally de la mano de su navegante experimentado José María Volta.

El automóvil con el que inició su desempeño profesional Luis Perez Companc fue un automóvil de turismo sedán del segmento C producido por el fabricante japonés Mitsubishi desde principios de los noventa. Este vehículo fue preparado especialmente para competir en el WRC.